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enero 20, 2022

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Enero, entre montañas (de sarmientos)


sarmientos

Tras la efervescencia de la vendimia, el paisaje se tiñe de mil colores. Colores que, poco a poco, van perdiéndose para dejar paso al invierno.

Las hojas de nuestras cepas se van cayendo y éstas entran en un estado vegetativo durante algunos meses.

Desde noviembre hasta febrero (de forma generalizada) nuestras cepas se encuentran “dormidas” esperando la llegada de más calor. Durante todo este tiempo es el momento de realizar la labor de la poda en el viñedo.

La poda es especialmente importante en el ciclo vegetativo de la vid porque de ella dependerá el crecimiento de la planta durante los meses más cálidos y también, de los frutos de la misma. Así que es muy importante realizar la poda de forma correcta para prevenir enfermedades y también para tener una óptima producción.

Esta labor se realiza durante los meses de invierno, cuando la vid se encuentra en estado vegetativo. Es muy importante realizarla en días en los que no haya mucha humedad (sin lluvia o sin niebla); ya que, al realizar un corte a la planta, éste puede no cicatrizar bien y generar enfermedades.

Para llevar a cabo este trabajo se necesita conocer bien el viñedo y su crecimiento para que la planta no sufra y pueda crecer sin contratiempo.

El Consejo Regulador marca también unas pautas de cómo debe realizarse la poda para homogeneizar el trabajo y controlar que la producción sea óptima. Éste dice que la vid tendrá 3 brazos ascendentes con 2 pulgares en cada uno. En cada uno de esos dos pulgares (o sarmientos) dejaremos 2 yemas. Esto significa que en cada cepa habrá un total de 12 yemas y de cada una de estas 12, podrá salir un racimo. Así que en cada vid podremos tener hasta 12 racimos. Esto no siempre se cumple porque puede suceder que durante todo el ciclo vegetativo sea necesario eliminarlo.

La poda es un elemento fundamental para realizar una gran elaboración; ya que es el primer paso para tener unas uvas de calidad y sanas.

Para terminar un día de poda lo más recomendable es coger los sarmientos ya secos y hacer unas brasas para degustar cualquier plato a la brasa junto con un Crianza San Cebrín. Es el colofón perfecto para estos días de poda y frío.

Cepa recién podada

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