septiembre 12, 2017

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La magia de la vendimia


Descorchas la botella, llenas la copa, observas su color, descubres sus aromas y degustas sus matices. Este es el gran final del vino. El último escalón del ciclo de una bebida milenaria cuya elaboración comienza en la viña y continúa en la bodega. Pero cuyo destino, hoy por hoy, puede ser cualquier copa del mundo. El vino no tiene fronteras.

Septiembre en La Rioja Alta es sinónimo de vendimia. Y con la vendimia comienza la magia de la elaboración. Se sienten los nervios e ilusión de viticultores y bodegas. Esos nervios de quienes han estado trabajando la tierra con cariño y están preparados para recoger su fruto, racimos de uvas que ya se muestran en todo su esplendor. La  bodega ultima todos los detalles para tener todo a punto para recibir la uva. El campo se llena de actividad, de cuadrillas y familias. Y comienza el ir y venir de tractores y remolques por la geografía riojalteña. La maquinaria se pone en marcha. La vendimia es un momento especial.

En San Asensio disponemos de todos los factores que crean un clima idóneo para el cultivo de la vid permitiéndonos unas condiciones óptimas para la obtención de uva de calidad en todo el proceso vegetativo.

viñedos San Asensio San Cebrín Rioja Alta

Viñedos de San Cebrín

Nuestra extensión vinícola es muy amplia, pero la extensión media por parcela no supera la hectárea. Esto supone que las parcelas son pequeñas y las cultivamos con mucho mimo y pasión. Un trabajo que se repite cada año. Tras la poda y el reposo invernal, hay que vigilar el crecimiento de la vid, durante la brotación y la floración, hasta que la uva está en su punto óptimo de maduración.

Tenemos tanto viñas jóvenes como viñas con más de cincuenta años de historia que conviven y representan el pasado, presente y futuro de nuestra tierra. Trabajamos alrededor de 500 hectáreas de tierra repartidas por San Asensio, Hormilleja y Briones. En ellas se cultivan diferentes variedades de vid como el tempranillo, que es la variedad predominante en uvas tintas, y viura en uvas blancas.

Una vez que la uva es recibida en bodega, se analiza para conocer los parámetros más importantes y su estado sanitario, clasificándose por calidad. Aquí comienza la alquimia del vino, toda una composición artística orquestada por nuestro enólogo, Tomás Iturriaga. A escasos días de comenzar, en San Cebrín ya se respira magia. Pero el final de la magia lo pones tú, con ese momento especial de tu vida en el que, para celebrar, descorcharás una botella de vino y brindarás. ¡Salud y vino!

 

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